5 pasos para aprender a tirar cosas y despejar tu casa de una vez por todas (1ª parte)

Aprende a tirar cosas

Con estos 5 sencillos pasos sabrás cómo tirar trastos y despejar tu casa

Practica el desapego material. Aprende a tirar cosas.

Te he traído una cosita de mi viaje“. Cuando escuchas eso te echas a temblar y rezas a todos los dioses para que sea algo consumible como especias, vino, aceite… Pero no, normalmente no hay suerte. El regalo en cuestión suele ser un objeto turístico feo de narices que no sabes dónde demonios colocar porque tu casa ya parece un bazar más que una vivienda. Finalmente optas por que continúe la armonía con esa persona que ha tenido ese detalle (feo pero detalle al fin y al cabo) y lo colocas en algún hueco que haces en la estantería de tu salón resignándote a tenerlo allí. Suerte que siempre hay niños pequeños, asistentas del hogar y accidentes domésticos inevitables para justificar su rotura.

Uno de los problemas más comunes que se le presenta a un Home Stager es la cantidad de cosas (o trastos) por metro cuadrado que algunos propietarios acumulan en sus hogares. Lo peor de todo es buscarles un lugar alternativo para que el proyecto luzca. Pero peor aún es conseguir que tu cliente se deshaga de tanto trasto inútil que sólo sirve para acumular polvo.

Evita la acumulación de trastos

No voy a desvincularme de este problema tan común puesto que a mi también me cuesta deshacerme de objetos que llevan cierto tiempo conmigo o simbolizan algún hecho o tiempo importante de mi vida. La causa más habitual para no querer desprenderse de ellos son los recuerdos. Tirar ese objeto a la basura es como tirar ese momento, olvidar a esa persona o deshacerte de una parte de tu vida. Pero una vez te liberas de ese lastre que te impide avanzar, te das cuenta de que tus recuerdos siguen intactos y tu casa está más despejada.

A no ser que tengas una supermansión y dispongas de personal que te haga la limpieza, te va a venir bien este pequeño curso práctico para aprender a tirar cosas y despejar tu casa de una vez por todas. Sin embargo, te aviso que para llevar a la práctica este post vas a tener que hacer un gran acto de fe y voluntad, lo sé. No es fácil desprenderse de ciertas cosas. Tampoco tienes que tirarlas a la basura. Puedes regalárselas a alguien que pueda necesitarlas, venderlas en Wallapop, donarlas a una ONG o montar un rastrillo en la puerta de tu casa con tus amigas al más puro estilo americano.

Esta tarea es bastante compleja pero imprescindible, por ejemplo, para ejecutar con éxito un proyecto de Home Staging pero no sólo para esto. Es básica si quieres vivir en un entorno despejado, sin agobios para que puedas realmente disfrutar de tu casa. Se trata de practicar el desapego material y para eso te doy los siguientes pasos básicos:

Paso número 1. Antes de nada, fíjate una fecha inamovible para pasar a la acción. Puede ser un día que no trabajes e incluso un fin de semana completo. Hasta entonces ve mentalizándote de que solo vas a quedarte con lo que es realmente útil y que te despojarás de lo demás. Te aconsejo que el plazo sea de dos semanas como mínimo y de un mes como máximo para que, por una parte, tengas tiempo de pensar con suficiente antelación y, por otra, no se te olvide tu decisión y que tu ánimo no se diluya con el tiempo. Así será más sencillo  ir haciéndote a la idea y planificarlo todo y, si vas a contar con la ayuda de algún amigo o familiar, podrás avisarle con tiempo para que te reserve esos días y colaborar en la tarea sin ningún tipo de excusa.

Fija una fecha en el calendario

Paso número 2. Mentalízate. Hasta la fecha, ve haciéndote una idea de los objetos de los que vas a prescindir pero sin entretenerte mucho. Sólo tienes que pensar cuáles son realmente inservibles y qué destino les vas a dar. Para su selección, en primer lugar, debes pensar si esos objetos tienen o no alguna utilidad real y efectiva. En caso de que no la tengan, no tienes nada más que pensar. Si la tienen, haz memoria y piensa en las veces que lo has utilizado en el último año. Si no lo has usado o sólo ha sido una o dos veces, es hora de deshacerte de él. Debes usar por tanto un criterio de selección según lo práctico que sea o no ese objeto.

Estoy segura que en alguna ocasión te has deshecho de algún objeto con cierta nostalgia y después no lo has echado en falta ni lo has necesitado. Sin embargo, los recuerdos y emociones que acompañaban a ese objeto permanecen en tu mente. En ese caso, tu decisión fue la correcta. Cuando sientas que te ahogas en tu propia casa, es hora de volver a practicar el desapego material.

Con los objetos que tienen valor sentimental es algo más difícil. Valora realmente su utilidad y la dependencia emocional que tienes de él. Piensa que los recuerdos realmente están en la mente. Los objetos son solo eso, objetos. Es lógico que no quieras desprenderte, por ejemplo, de fotografías de tus familiares. La opción que existe en el caso concreto de las fotos es pasarlas a un disco duro mediante escaneado. La tecnología te da la posibilidad de almacenar miles de imágenes en un espacio verdaderamente pequeño.

Haz acopio de cajas

Paso número 3. Haz acopio de herramientas y otros elementos que te van a ser útiles para esta tarea como bolsas de basura, cajas de cartón o plástico, algún tipo de carro de transporte para su traslado e incluso puedes barajar la posibilidad de alquilar un trastero próximo a tu domicilio si los elementos que no quieres tirar son muy abundantes. Personalmente no te aconsejo esta ultima opción puesto que se trataría de trasladar trastos de un lado a otro con el consiguiente gasto que supone alquilar y mantener un lugar de almacenamiento.

Continúa en el siguiente post…

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