Cómo hacer un plano

Cómo elaborar un plano

Hacer un plano es la mejor forma de tener el control absoluto de tu proyecto de decoración

Hacer un plano… ¡Vaya cosa más tonta! Así dicho suena absurdo pero, de verdad y entre tú y yo, dime cuántas veces has elaborado un plano para (re)decorar cualquier espacio de tu casa u oficina. A menos que seas un profesional del sector, estoy segura que la respuesta es nunca… aunque me puedo equivocar, por supuesto. Pues déjame decirte que la elaboración de un plano del espacio objetivo puede ahorrarte muchos problemas, dolores de cabezas e idas y venidas a los comercios especializados en decoración.

Verás, la mayoría de las personas piensan que un/a decorador/a se dedica básicamente a colocar macetas y cojines, a combinar colores y elegir cortinas. ¿Crees de verdad que para eso se necesita pasar dos (crueles) años de tu vida en una Escuela de Arte y obtener la titulación oficial en Técnico Superior de Proyectos y Dirección de Obras de Decoración? Pues no. La decoración es también organización y gestión, justo lo que te hace falta para que no te lleves sorpresas. La elaboración de los planos del espacio objetivo es básico para llegar a buen puerto.

Cómo hacer un plano

Pero para ti que no eres profesional del sector no es necesario en absoluto hacer un plano perfecto. Para tú organizarte bien solo necesitas lápiz, papel y un metro adecuado, nada del típico metro de costurera. Puedes hacerte con el clásico metro metálico que se usa en las obras o un metro láser, más sofisticado, exacto y preciso pero también más caro. Existe también la opción de utilizar una falsa escuadra para los ángulos. Tras la recogida de datos si quieres pasar el plano a otro más bonito puedes hacerte de una regla o un juego de reglas para que las líneas queden rectas y/o hacerlo a escala. Si tienes la suerte de saber manejar programas de diseño como el Autocad puedes elaborarlo con él pero no es imprescindible. El plano final puede ser un especie de “apunte”, un croquis para ti con el fin de comprender de un simple vistazo la organización de tu espacio y las medidas.

Empezamos:

– Colócate en el lugar central de la habitación e imagina cómo se vería la habitación desde el aire si la cortaras con un plano horizontal a una altura de unos 150-120 centímetros del suelo. La vista desde arriba, en planta, es lo que te va a dar la forma general del plano. Dibújalo lo más detallado posible.

– El contorno del dibujo debe llevar el grosor de los muros, es decir, deben ser dos líneas cuya separación simulen el espesor de las paredes. No olvides reflejar en él la ubicación de las ventanas y puertas, detallando si son correderas, abatibles o de otro tipo y el barrido o sentido del sistema de apertura.

– Controla las proporciones del dibujo. Como es opcional para ti que después lo pases a escala a otro papel o que uses algún programa de diseño, procura que el dibujo sea proporcionado puesto que cuando te lo lleves a cualquier establecimiento y lo consultes, si el dibujo tiene gran desproporción te puede generar dudas sobre si lo has medido bien o te has equivocado.

Cómo hacer un plano

– No te dejes atrás en el dibujo de tu plano elementos constructivos fijos como pilares, vigas, escaleras… Es también muy importante que tengas en cuenta los rodapiés y su grosor respecto al plano vertical del paramento puesto que a la hora de encajar un mueble en un hueco puede condicionarte su colocación.

– Aunque a simple vista te parezca lo contrario, los ángulos de las paredes no suelen formar un ángulo recto perfecto de 90º. No es imprescindible que tomes la medida exacta del ángulo que forman los muros pero si eres tan perfeccionista como yo puedes valerte de una falsa escuadra de carpintero.

Cómo hacer un plano

– Debes señalar, además de los elementos constructivos fijos, otros posibles elementos que puedes tener y con los que debes contar para tu planificación como enchufes e interruptores, percheros y perchas de pared, accesorios de baño, cuadros, tuberías vistas, cables, etcétera… Tanto si los vas a eliminar como si no, es necesario que los tengas en cuenta a la hora de planificar tu nueva decoración para no tener problemas futuros.

– Resulta muy útil, además de un plano de la planta de las estancias, elaborar un plano de alturas que complemente al primero. De esta manera puedes tener bien controlado el lugar exacto de todos los elementos fijos y no fijos de las paredes y evitarás mucho posibles problemas a la hora de escoger el nuevo mobiliario.

Cómo hacer un plano

– Una vez dibujado el plano o croquis, comienza a tomar medidas con el metro procurando usar siempre la misma unidad de medida (metros o centímetros normalmente) para no crear confusión. Si las proporciones del dibujo son importantes, más aún lo son las medidas, tanto la toma como la correcta acotación del elemento en cuestión. Como el objetivo aquí no es que hagas un plano profesional sino uno útil para ti, creo que es suficiente señalarte que la medida de cada elemento debe estar bien referenciada y ser perfectamente legible tanto en el plano de planta como en el de alturas.

– Si te sirve de referencia, una vez elaborado el plano, puedes realizar una zonificación o dibujar el mobiliario que tengas en cada habitación (sofá, sillones, camas, mesa de comedor, sillas, etcétera).

Cómo elaborar un plano

Para que te quede un plano vistoso, y si tienes ganas y tiempo, puedes trazar las líneas con tinta negra en distintos grosores (0,8 mm para los muros y pilares, 0,4 mm para ventanas y puertas y 0,2 para el mobiliario y otros elementos no fijos) y dar color a todo. Antes de pasarlo a tinta, acuérdate de dibujar plantas y vegetación en lugares estratégicos. El resultado puede quedar tan impresionante que querrás enmarcarlo para decorar tu casa. ¡Ánimo! Saca la/el artista que hay en ti.

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